Dormir bien para vivir mejor
noviembre 30, 2009 No CommentsDormir bien, es una herramienta fundamental para el
equilibrio humano, el método ree nos explica las
bases de un sueño saludable
La vida del hombre está cada día más intensa y con mayor rapidez, sin apenas poder asimilarlas. Los bombardeos de información de política, economía, crisis, inseguridad, entre otros, deja al individuo muy indefenso.
Afortunadamente cada noche acude a nuestra ayuda los sueños, cuya labor es permitirnos ir integrando, asimilando, sintetizando todas las experiencias. De alguna manera al igual que el aparato digestivo, asimila los alimentos del cuerpo, los sueños digieren para la mente el cúmulo de estímulos percibidos durante el día. Los sueños filtran lo esencial y ayudan a desprenderse de los innecesario, actúan como potentes maquinas de reciclaje que evitan la contaminación mental. Sin su función el caos más absoluto se apoderaría de la mente. Sin embargo pese a su gran valor, el mundo de los sueños sigue siendo un gran desconocido, ignorado unas veces, otras maltratados por la ciencia ortodoxa, pretendiendo relegar el mundo onírico a sectores del ciencias ocultas o esoterismo.
En contra de esa tendencia racionalista empiezan a surgir voces de médicos y psicólogos de todo el mundo que incorporan el trabajo terapéutico con los sueños. La actividad de soñar dentro del hecho fisiológico de dormir es vital para el equilibrio psicológico de la persona. Pero, como todo acto fisiológico, es susceptible a mejorar con un entrenamiento adecuado. Así como existen unas normas para la adecuada alimentación, una correcta masticación, una mezcla adecuada de los diferentes nutrientes, horarios adaptados a la edad, clima. Todo ello marca una gran diferencia entre simplemente comer y llevar una alimentación equilibrada que aportará un cuerpo más sano. Del mismo modo es necesario enriquecer el hecho fisiológico de dormir bien para vivir mejor.
ESTABILIDAD DE LOS HORARIOS
Mientras la vida del hombre se adapta a los ciclos naturales día-noche, el insomnio fue prácticamente desconocido. Tras el descubrimiento de la luz eléctrica, se rompió la armonía que el hombre guardaba con los ritmos naturales. A partir de este momento histórico, el hombre dejó de vivir en torno a la salida y puesta de sol. La revolución industrial ha cambiado los estilos de vida y la televisión hace que la mayoría de las personas no escuchen las señales de fatiga del cuerpo y se mantengan despiertas pasadas las 11 de la noche, sin tener un horario fijo para acostarse. Este es el primer error. Pese a que hay personas que dicen ser nocturnas esto va en contra de su verdadera naturaleza. Lo que ha ocurrido es que un hábito de vida erróneo se ha consolidado e impide que la persona escuche su organismo y ello le permita entrar en la fase previa del sueño. En las noches de desvelo comenzamos a sentirnos cansados, con bostezos espontáneos, envolviéndonos en un ligero sopor. Si luchamos contra esta sensación el sistema nervioso vuelve a activarse y el sueño desaparece por un espacio que puede durar horas. Por tanto, para equilibrar el ritmo del sueño-vigilia la primera regla sería establecer horarios regulares, tanto para irse a dormir como para levantarse. Diferentes estudios demuestran que la franja horaria idónea para descansar comenzaría a las 10 de la noche (en invierno) y finalizaría a las 8 de la mañana, dado que el cuerpo entra de forma natural en el descanso, y los estímulos externos se aquietan. Lo mejor es irse adaptando paulatinamente a este horario.
RUTINAS QUE INVITAN AL DESCANSO
Estas rutinas van desde el baño nocturno, nos podemos regalar un baño tibio, o en su defecto, sumergir los pies en agua templadaOtro factor que hace que el sueño sea más reparador es el masaje corporal; un auto masaje, preferiblemente con una crema o aceite balsámico tibio, aplicado de forma lenta y suave por todo el cuerpo o bien exclusivamente en los pies y en el centro de la frente (este punto en la dirección de las agujas del reloj)Las prendas de dormir que contactan con la piel deben ser siempre sencillas, cómodas y de tejidos naturales como el algodón. También las prendas de cama deben ser cálidas, livianas, de tonos claros y de tejidos naturales, evitar los sintéticos.La habitación destinada al descanso debe tener una decoración sencilla, con tonos suaves en cortinas y paredes, evitando siempre tener la televisión es este espacio de sueño.Si llegan ruidos a tu habitación opta por la música new age o cualquier música relajante, que ayudará a limpiar nuestra mente y mejorar el mundo onírico.La aromaterapia ayuda al descanso; entre ellos se encontraría esencias florales de rosa, geranio y lavanda. Evita los alimentos excitantes- estimulantes, antes de irte a la cama, entre ellos se encuentra los picantes, la cafeína, la nicotina, el chocolate, el alcohol, etc. Hay alimentos que contienen de forma natural una sustancia denominada triptófano, reconocida científicamente por ser un buen inductor del sueño. Alimentos ricos en triptófano: leche, queso, pollo, verduras de color verde, huevos y pescado. Por otro lado la fitoterapia propone como inductores del sueño, el azahar, la tila, la manzanilla, la valeriana, la pasiflora, y la amapola, entre otras. Todas ellas pueden tomarse en infusión antes de irse a la cama.
EL PREPARAR UNA BUENA NOCHE, COMIENZA CON EL DIA
Quizá esta afirmación parezca paradójica, sin embargo puesto que la actividad nocturna es un termómetro de todo lo vivido durante la vigilia, es indispensable que nuestro despertar sea correcto, así como el enfoque que demos a todas las vivencias cotidianas.
Un buen despertar no lleva más de diez minutos y puede regalarnos años de vida. En primer lugar deberíamos evitar los ruidos estridentes. Evita los despertadores escandalosos, opta por música que mejore tu estado anímico que incite a la actividad, a la alegría. Huyamos también de los noticieros matutinos, ya que dado que las buenas noticias no son noticia, podemos despertarnos con sucesos desagradables que empañarían la visión de nuestra realidad. Una vez que nos hayamos levantado con una agradable sintonía, es necesario desperezarse lentamente. Con los ojos abiertos, mover los dedos de los pies y abrir y cerrar las manos estirando bien los dedos. Posteriormente estirarnos dentro de la cama sentados en ella, elevando los brazos y provocando el bostezo pronunciando la silaba AH, más tarde una vez en pie, volver a repetir el ejercicio de estiramiento y bostezo. A continuación dirigirnos hacia la ventana, abrirla y hacer cinco respiraciones lentas y profundas acompañando la respiración con el siguiente movimiento, al tomar aire levantar los brazos en paralelo y ponernos de puntillas durante la retención, es como si quisiéramos tocar el techo con las puntas de los dedos muy estirados. Al expulsar el aire, baja lentamente los brazos y apoya los talones en el suelo. Estos ejercicios nos ayudan a poner en marcha nuestros músculos. Además al realizar estos ejercicios de forma regular con las ventanas abiertas en todas las estaciones, estamos fortaleciendo nuestro sistema inmunológico y prevenimos resfriados, alergias y otras afecciones.
La ducha matutina debe ser rápida y terminar con agua lo más fría que seamos capaces de soportar, principalmente en brazos y piernas
A partir de este momento estamos sobradamente preparados para tener una actitud positiva hacia el nuevo día y podemos afirmar “hoy es un gran día, hoy es mi día”
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